incendies

NOTAS DEL DIRECTOR



Cuando vi por primera vez la obra Incendies (original del dramaturgo canadiense de origen libanes Wajdi Mouawad, que estrenó en 2007), tuve La misma impresión que cuando vi por primera vez Apocalypse Now: me quedé sin aliento. En ese momento supe de inmediato que iba a hacer una película.

El texto de Incendies es como la partitura de un gran compositor clásico: inspira directamente unas imágenes fuertes. Además, la puesta en escena de Wajdi está llena de imágenes teatrales muy potentes, de una rara belleza. No he podido utilizarlas porque pertenecen al alfabeto del teatro, pero he podido remontarme a su fuente y traducirlas al cine. Wajdi me ha dado algunas claves que me han ayudado. Aceptó prestarme Incendies cuando leyó unas cincuenta páginas que Le propuse como esbozo, y me hizo el más hermoso de Los regalos: la libertad. Sencillamente, me dio carta blanca. Pienso que es la única forma de hacer una adaptación. Hace falta que el autor nos haga el regalo de que podamos cometer nuestros propios errores.

No se menciona explícitamente el nombre del país del Próximo Oriente en el que se desarrolla la historia y esto fue algo que me agobió durante todo el proceso de elaboración del guión. Al final decidí hacer como en la obra teatral e inscribir la película en un espacio imaginario como en el caso de Z, de Costa Gavras, para desvincular La película de cualquier idea política preconcebida. La película trata de política pero también es apolítica.

El objetivo de la obra es profundizar en el tema de la cólera y no el de generarla: el territorio de INCENDIES es un campo de minas históricas.

Para llevar a la pantalla un texto tan dramático y para evitar el melodrama, he optado por la sobriedad de un realismo crudo, conservando el factor mitológico de la obra, con la ayuda de una elaboración de la luz natural y de las sombras. La emoción no debe ser un fin, sino un medio para Lograr el efecto deseado de catarsis. Entre otras cosas, INCENDIES es el viaje de Jeanne y Simón hacia el origen del odio de su madre.

El reparto de INCENDIES es una mezcla de algunos actores profesionales y muchos que no lo son y que conocimos en Jordania. En cuanto a la actriz Lubna Azabal, sólo puedo decir que es extraordinaria, que posee de forma natural la fuerza, el fuego sagrado de Nawal. Lubna es NawaL La selección para los gemelos fue laboriosa: Mélissa Desormeaux-Poulin apareció al final de un proceso muy largo, y en cuanto al papel de Simón, estuve buscando por todas partes hasta que lo encontré muy cerca, en el actor Maxim Gaudette, que había intervenido en mi película anterior. Estoy muy orgulloso del trabajo de todos los actores.

En cuanto a la historia y el contexto religioso de la zona, he creado voluntariamente un maebtróm, un torbellino político alrededor de Nawal. Las guerras que han agitado la región incluyen a veces hasta diecisiete facciones diferentes con unas alianzas y unas traiciones de una complejidad desconcertante para el neófito. Para ser fieles a esta realidad, había que mantener el tremendo laberinto de La situación política sin que perjudicara a La narración. En esta película, es necesario que el espectador entienda lo esencial de lo que hay que entender y acepte que La situación es demasiado compleja como para simplificarla en polos maniqueístas.



Denis Villeneuve

LE BASI "Un cómico frente al Islam"

Por qué no voy a reírme de Mahoma... Todavía. Una respuesta completa sobre un tema esencial.

No pasa semana sin que algún periodista me interrogue con tono acusador: “Usted se burla del cristianismo pero, ¿por qué no se atreve a hacer lo mismo con el Islam?” (...) Nadie, por ejemplo, me ha preguntado por qué no me burlo del budismo, el hinduismo, el confucianismo y otros tantos sistemas religiosos. “Lógico —pensarán ustedes— estas religiones no son tan agresivas y fanáticas. El problema es la violencia del fundamentalismo islámico.” Sinceramente, no creo que sea mucho más fácil montar un show contra Shiva en Varanasi que contra Mahoma en Teherán. Pero volveremos a esto punto más adelante.
Pincha aquí para leer todo el artículo